sábado, 15 de enero de 2011

Nemo no es un animal!

No me digas que eres ambientalista cuando tú vas al baño, no me digas que defiendes y quieres mucho a los animales cuanto tú bajas el agua de tu retrete cada día, ¿A dónde crees que van tus desperdicios? Al mar, ¿Quiénes habitan ahí? ¿La sirenita con Nemo haciendo la película número tres mil de Disney? Pues no, ahí habitan seres vivos como tú o yo, y que, lamentablemente no tienen un lenguaje con el cual defenderse. Por eso yo no me declaro (casi nunca me declaro parte de nada, sino en el medio de todo) ambientalista ni defensor de los animales; Intento, de alguna forma, ser objetivo y realista.

Vivimos en una sociedad hipócrita donde algunos (me incluyo) sentimos que defendemos a los animales sólo porque les damos cariño a nuestra mascota (término denigrante), pero lo hacemos con un empaque de cualquier chuchería en la mano, Ése empaque fue fabricado con máquinas que utilizan como energía (en la mayoría de los casos) derivados de petróleo. El año pasado (2010) hubo una crisis mundial por el derrame de petróleo en el Golfo de México, ubicado en el país al que siempre le echamos la culpa de nuestros errores USA, sí esta vez los “gringos” pecaron, y de qué manera. El impacto ecológico en la región causado por las multinacionales petroleras todavía se está midiendo; pero el punto que concierne a este escrito es el de las 400 especies de animales que vivían felices antes de ese día y ahora están en peligro de extinción.

No puedo decir que soy defensor de los animales si visto como visto y compro lo que compro, casi todo lo que consumimos lleva en su proceso de fabricación el uso de algún derivado de petróleo; las hojas dónde escribimos y los libros que compramos fueron fabricados con árboles, los cuales fueron talados, perjudicando el hábitat natural de muchas especies, ¿cuántas especies de animales no hemos extinto nosotros? No sé, ni las contaré; pero puedo decir que son muchas y la cifra seguirá aumentando.

Tampoco intento decir que salgamos a la selva, nos quitemos nuestras prendas y bailemos el “ula ula” todas las noches, Pero por lo menos seamos conscientes a la hora de hablar sobre “el maltrato de los animales” ¿Qué es peor, el circo que se burla de los animales; pero les da de comer o las trasnacionales que explotan el hábitat natural de las especies asesinándolas? ¿Qué problema debemos resolver primero? Y no hay que excluirse, las trasnacionales somos todos; todos formamos parte de ese círculo, nosotros alimentamos esas trasnacionales con nuestros bolsillos. Ni yo me excluyo de esto; pero yo, con el respeto del que me lee, intento ser racional.

San Francisco de Asís no mataba ni insectos, y si se veía en la imperiosa necesidad de hacerlo, les ofrecía sus disculpas y les explicaba que estaban invadiendo su espacio. Mi mamá también lo hace, llámenme loco; pero yo también.



© JorgeRgalan