martes, 20 de noviembre de 2012

Interestelar


Te vi aquella noche y no he podido dejar de pensarte. 
He buscado por los rincones más perdidos de la casa, no te he encontrado. Repasé todos los momentos de aquella vez, los imité, repetí, cuidadosamente, las mismas acciones que nos llevaron a ese fugaz sueño. No ha funcionado.
Mis amigos, y una página web, insisten en que estoy loco, que no existes, que te inventé;
pero te vi, ahí estabas, yo te vi, y te tocaba, te abrazaba y tú me buscabas, nos buscábamos y nos encontramos, fue el paraíso al fin, el que nos prometió aquel viejo libro, todavía alcanzo a recordar el olor de tu almohada ¿Entonces, qué te hiciste?
debí perderte en el camino de retorno a casa, soltaste mi mano justo cuando entraba a la cama, te grité que me esperaras, que yo volvería, siempre vuelvo, siempre... Siempre encontraré algún nuevo trance.
Te vi aquella noche y no he podido dejar de pensarte,
te vi aquella noche y... 
desde ese día me acuesto más temprano y me levanto más tarde.


© JorgeRGalán 2012